Teheran, 18 abril (batalladeideas.com).- En menos de 24 horas, el estrecho de Ormuz se transformó de símbolo de alivio mundial a un nuevo epicentro de incertidumbre geopolítica.
De esta manera, se llevaron a cabo los recientes sucesos relacionados con la navegación a través de la importante ruta marina:
Este viernes, Irán volvió a abrir el estrecho que había sido cerrado tras el inicio de la ofensiva estadounidense-israelí contra la nación, permitiendo la circulación de buques comerciales durante el restante tiempo del alto el fuego acordado entre Líbano e Israel el día anterior.
La reactivación estuvo sujeta a condiciones: las embarcaciones requerían permiso iraní para transitar y podían moverse únicamente por la ruta señalada por Teherán.
Se indicó también que, si el bloqueo marítimo contra la república islámica impuesto por EE.UU. el lunes persiste, Teherán lo interpretará como una infracción del alto el fuego y procederá a cerrar el estrecho otra vez.
Donald Trump declaró que el embargo naval contra Irán continuará, a pesar de que Teherán reabra Ormuz.
El sábado, Irán cerró nuevamente Ormuz. Atribuyó la acción a las constantes infracciones y actos de piratería de EE.UU. bajo el pretexto del bloqueo naval.
El dominio sobre Ormuz ha vuelto a su condición previa y el estrecho está bajo vigilancia y control riguroso de las fuerzas iraníes. Irán no lo levantará hasta que EE.UU. cese de obstaculizar la libre circulación de embarcaciones desde Irán hacia su destino y al revés.
Luego del anuncio de que Teherán restablece el control militar sobre todo el tránsito en el estrecho de Ormuz, se informó que al menos 2 barcos mercantes dijeron haber sido impactados por disparos al intentar cruzar la ruta marítima.
Se trataría de barcos indios, que fueron forzados a regresar hacia el oeste del estrecho por la Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.
RT ESPAÑOL/BDI
