Montgomery, 9 feb (batalladeideas.com).– Investigadores de la Universidad de Queensland (Australia) han hallado en musarañas de cola corta del norte en el estado estadounidense de Alabama un nuevo virus, denominado Camp Hill (CHV), que forma parte de un grupo de patógenos con elevados índices de mortalidad en seres humanos.
¿A qué se debe su peligrosidad?
El CHV forma parte del grupo de los henipavirus, nunca antes documentados en América del Norte, que «han provocado enfermedades serias y decesos en seres humanos y animales en otras áreas», indicó Rhys Parry, autor principal de la investigación.
Añadió: «El hallazgo de un henipavirus en América del Norte tiene una gran importancia, porque indica que estos virus podrían estar más extendidos globalmente de lo que se pensaba antes».
Dentro de los parientes del CHV se halla el virus Hendra (HeV, reportado inicialmente en Hendra, Australia), uno de los más letales de su especie con una tasa de mortalidad del 70 %. El segundo es el virus Nipah (NiV, reportado por primera vez en Nipah, Malasia) que provocó brotes en el sudeste asiático con tasas de mortalidad que oscilan entre el 40 y 75 %, recordó Parry.
Tanto HeV como NiV figuran en la lista de prioridades de la Organización Mundial de la Salud, por su potencial epidémico y la ausencia de tratamientos y vacunas para esos agentes infecciosos.
De seres vivos a seres humanos
Los henipavirus son zoonóticos y residen principalmente en los murciélagos, pero «pueden traspasar las barreras de las especies e infectar a diversos mamíferos, incluidos los humanos», de acuerdo con la investigación llevada a cabo por los científicos australianos. «El henipavirus más relacionado con el virus CHV que ha provocado enfermedades en humanos es el virus Langya (LayV), que se transmitió de las musarañas a los humanos en China», señaló Parry y advirtió:
«Esto sugiere que podría haber transmisión de musaraña a personas».
«La mayoría de los científicos sostiene que las musarañas son el principal huésped reservorio de LayV, aunque también se ha encontrado el virus en cabras y perros, lo que sugiere una amplia variedad de huéspedes posibles», señala el estudio.
A pesar de que hasta ahora no se han registrado muertes debido al LayV, quienes contrajeron el virus en China mostraron síntomas como fiebre, cansancio y tos, y en algunos casos, un deterioro en la función del hígado o los riñones.
Preocupaciones acerca de eventos de propagación
El hábitat de la musaraña de cola corta del norte abarca vastas zonas en Canadá y EE.UU. Estos diminutos mamíferos solitarios «son muy activos y territoriales, y se les puede encontrar frecuentemente en áreas urbanas y rurales cercanas al ganado, en entornos agrícolas y entre la población humana», señala el estudio.


Aunque hasta ahora no se han documentado casos de contagio del CHV en humanos, desde la Universidad de Queensland alertan que «debido a las elevadas tasas de mortalidad ligadas a los henipavirus, la identificación de CHV en América del Norte genera preocupaciones sobre eventos de propagación previos y futuros», lo que hace imprescindible realizar investigaciones complementarias sobre su capacidad de infectar a humanos y métodos para reducir la transmisión.
Con Informacion de LA IGUANA
