Batalladeideas.com, 13 abril.- Si has visto la película animada «Inside Out 2» (Intensamente 2 o Del revés 2), puede que te hayas sentido reflejado en los problemas de ansiedad y los efectos físicos que padece la protagonista.
Sin embargo, hay muchas otras ocasiones en las que nuestras emociones negativas se manifiestan de forma desmedida, provocando que, como se dice comúnmente, “cometamos un error”.
¿Quién no ha pronunciado, por caso, una grosería por algo insignificante porque era la hora de la comida y no había comido debido a una reunión laboral que se había alargado más de lo esperado?
Vamos a descubrir por qué el cuerpo nos hace estas jugadas.
Al sentir hambre, las emociones más destacadas son la fatiga, la confusión o el enfado.
La razón de todo esto es el azúcar –específicamente, la glucosa– que fluye en nuestra sangre. Cuando sus niveles descienden, se activa en nuestro organismo una serie de reacciones para recuperarlos.
¿Pero cuál es el rol específico que cumple la glucosa? ¿Por qué es tan relevante?
Este tipo de azúcar representa la fuente principal de energía para las células que constituyen todos nuestros órganos.
Por ejemplo, el cerebro depende casi exclusivamente de su suministro. Sin ella, los 100.000 millones de neuronas que lo integran no podrían llevar a cabo su función de forma óptima.
Si el cerebro carece de glucosa suficiente, lo notamos al sentirnos débiles, irritables, mareados y con problemas para concentrarnos.
En situaciones extremas, cuando la disponibilidad de azúcar es escasa durante períodos muy largos, podemos llegar a entrar en coma.
BBC NEWS MUNDO
