La pasión por la pasta es algo que muchas personas en el mundo comparten. Ya sea fría, caliente, rellenas o al horno, como la lasaña o los canelones, casi todos la disfrutan. También compartimos la decepción por no conseguir los resultados deseados, puesto que es un plato sencillo de preparar, pero tiene sus secretos.
Una de las tareas más complicadas al preparar pastas al horno como lasañas y canelones es conseguir humectar las láminas sin que se quiebren o se adhieran entre sí.
La forma más efectiva de humedecer la pasta de lasaña y canelones, según el artículo, es sumergiendo las láminas en un recipiente plástico, pero manteniéndolas separadas, individualmente, con pedazos de papel film o transparente. El procedimiento consiste en lámina, papel, agua, y luego lo mismo, hasta completar.
Según la explicación de la fuente mencionada anteriormente, este procedimiento de remojo no posee un tiempo determinado. Normalmente toma alrededor de 30 o 40 minutos, más o menos. De hecho, lo ideal es dejar las láminas de pasta de la lasaña en remojo mientras hacemos la salsa bechamel y el relleno, sin tardar demasiado.
El método seguro para evitar que la lasaña se adhiera al recipiente.
Suponiendo que hemos conseguido humedecer las láminas de pasta que utilizaremos para la lasaña sin que se quiebren, maravilloso. Sin embargo, todos somos conscientes de que no es el único problema a solucionar. Otra situación común es que la lasaña se adhiera al molde mientras está en el horno, y al servirla, todo se deshace.
Con Informacion de MUI KITCHEN
