Sin duda, la mejor salsa bechamel es la que prefieres, pero también es relevante que guste a todos. Para conseguir una salsa bechamel que exceda todas las expectativas, son imprescindibles estos cuatro pasos que te mencionamos a continuación.
El primer paso consiste en dorar la harina de trigo en la mantequilla hasta que la mezcla adquiera un color dorado. Este paso es fundamental para conseguir la cocción necesaria que evite la formación de grumos indeseables en nuestra salsa bechamel.
Luego, incorpora la leche tibia, pero no en ebullición, a la mezcla previa. Intenta agitar de forma continua, ya que esto finalmente eliminará la posibilidad de que se formen grumos en tu salsa y ayudará a que la mezcla sea más uniforme.
A continuación, reduce el fuego y continúa cocinando por unos minutos más hasta que la salsa obtenga la consistencia correcta. En este momento, el criterio del cocinero juega un papel importante, puesto que de él dependerá la intensidad del espesor que prefiera.
Con Informacion de MUI KITCHEN
