16 Feb (batalladeideas.com).- El cuerpo humano se transforma con el transcurso del tiempo. A partir de los 40 años, el metabolismo se desacelera, la masa muscular empieza a reducirse y el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas se incrementa.
En este contexto, la nutrición adecuada juega un papel crucial para preservar la salud y prevenir carencias nutricionales. Por esa razón, es importante llevar una dieta balanceada que proporcione la mayoría de los nutrientes fundamentales.
Aspectos como la menopausia, la disminución de la masa ósea y el incremento del riesgo de enfermedades cardíacas o metabólicas requieren un enfoque nutricional específico.
«Es probable que el cuerpo no esté operando de la misma forma a los 40 años que a los 20.» Sin embargo, a través de una dieta equilibrada se pueden conseguir los nutrientes necesarios y disfrutar de una vida completa”, comentó a Infobae el doctor Ramiro Heredia, experto en medicina interna del Hospital de Clínicas José de San Martín de la Universidad de Buenos Aires.
«Los adultos saludables no requieren suplementos de acuerdo con la más reciente evidencia científica.» Por otro lado, existen colectivos que podrían ser más susceptibles y es necesario consultar a un profesional de la salud”, precisó.
Entre los nutrientes vitales que necesitan atención particular se hallan la vitamina B12, el calcio, la vitamina D, el magnesio, el potasio, los ácidos grasos omega-3 y los probióticos.
Estos componentes cumplen roles cruciales en la salud ósea, muscular, cardiovascular y cognitiva.
Vitamina B12.
Este nutriente es esencial para el desempeño cerebral y la generación de glóbulos rojos. Su asimilación disminuye con la edad, especialmente a partir de los 50 años, a causa de una baja en los niveles de ácido gástrico.
La experta en nutrición del Departamento de Bienestar y Medicina Preventiva de la Clínica Cleveland en Estados Unidos, Kristin Kirkpatrick, indicó que, aunque los productos de origen animal ofrecen suficiente vitamina B12 en la infancia, su absorción se torna más complicada con el paso del tiempo.
La dosis sugerida es de 2.4 mg al día, y como el organismo expulsa el sobrante a través de la orina, no existe peligro de toxicidad.
Calcio.
Este mineral es esencial para la salud de los huesos. No obstante, varias investigaciones han puesto en duda su eficiencia para prevenir fracturas en individuos mayores de 50 años.
Asimismo, algunos estudios han relacionado el uso excesivo de suplementos de calcio con un aumento del riesgo de problemas cardíacos en mujeres posmenopáusicas.
A pesar de estas disputas, sigue siendo fundamental para el metabolismo y la función muscular. La cantidad diaria sugerida es de 1,000 mg para mujeres de 40 a 50 años y de 1,200 mg a partir de esa edad. Está presente en lácteos, tofu, sardinas, almendras y espinacas.
Vitamina D.
Este nutriente ayuda a la absorción del calcio y previene varias enfermedades relacionadas con la edad. Se ha vinculado su deficiencia con un incremento del riesgo de desarrollar diabetes, enfermedades cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer.
La exposición al sol favorece su producción en la piel, sin embargo, en varias áreas la luz solar no es suficiente para satisfacer las necesidades.
Magnesio.
El magnesio juega un papel en la regulación de la presión arterial, un aspecto vital para las mujeres mayores de 40 años. Su carencia ha sido asociada a afecciones cardiacas y metabólicas.
Asimismo, este mineral promueve la absorción de calcio y colabora en funciones tanto musculares como nerviosas.
La cantidad sugerida es de 320 mg al día, que se puede conseguir a partir de vegetales de hojas verdes, nueces y legumbres.
Con Informacion de EL ARAGUEÑO
