La isla espera que la formación especializada proporcionada por EEUU fortalezca su disuasión estratégica y envíe un mensaje sobre su soberanía
La semana inicial de 2025 inició con un nuevo cable submarino dañado. El asunto era el lugar y el culpable: en Taiwán y China.
Sucede que, desde hace algunas horas, eso ha cambiado de una simple anécdota a algo más serio. La isla se ha despertado con un nuevo cable roto en un área próxima a los “vecinos”. Ante cualquier eventualidad, Taiwán ha optado por una medida: contactar a Estados Unidos.
Los cables dañados. En realidad, Taiwán ha sufrido en estos momentos su cuarta ruptura de cables submarinos en lo que va del año, superando los tres sucesos que ocurrieron en todo 2024.
La reciente desconexión, que sucedió hace unas horas, impactó el único vínculo que quedaba con las islas Matsu, justo una semana después de que se dañara el otro cable que unía la isla.
El Ministerio de Asuntos Digitales de Taiwán, en este momento, asigna la mayoría de las fallas al desgaste natural, aunque ha notado un incremento en los eventos causados por embarcaciones pesqueras, lo que demuestra una creciente fragilidad en las infraestructuras críticas de telecomunicaciones.
Con Informacion de XATAKA
